viernes, 30 de abril de 2010

Huaynos del desocupado


Chupa tu matecito, el hambre se va. Solo por un ratito, el hambre se va. Las manos rechazadas, la cabeza cansada Y Dios que no se ha vuelto a mirar atrás. Con los zapatos rotos a caminar El hambre en cada esquina y a caminar. No hay pan para mis dientes en la ciudad caliente Solo esta angusta para masticar. Padre, desde lo cielos bájate, he olvidado Las oraciones que me enseñó la abuela, Pobrecita, ella reposa ahora No tiene que lavar, limpiar, no tiene Que preocuparse andando el día por al ropa, No tiene que velar la noche, pena y pena, Rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente. Desde los cielos bájate si estas, Que me muero de hambre en esta esquina, Que no se de que sirve haber nacido, Me miro las manos rechazadas
Y que no hay trabajo, no hay... ¿Qué le diré a mis hijos al regresar? ¿Qué le diré a mi madre que no da más? El frío del invierno y el frío del gobierno Y la esperanza seca de esperar. Chupa tu matecito, el hambre se va. Solo por un ratito, el hambre se va. Y asi andamos millones, cansados, no cagones Y la paciencia se va a terminar.
Chupa tu matecito... Y asi andamos millones... Bajate un poco, contemplá
Esto que soy, este zapato roto, Esta angustia, este estomago vacío Esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre Cavándome la carne, Este dormir así, Bajo la lluvia, castigado por el frio, ¡y perseguido! Te digo que no entiendo, Padre, bajate, Tocame el alma, mirame El corazón, Si yo no robé, no asesiné, fui niño Y en cambio me golpean y golpean, Bajate si estas, que busco Resignación en mí y no tengo y voy
A agarrarme la rabia y voy a afilarla Para pegar y voy A gritar a sangre en cuello
Porque no puedo más, tengo riñones Y soy un hombre, ¡bajate! ¡que hicieron De tu criatura Padre!

miércoles, 28 de abril de 2010


La dorada princesa del verano entre los ilumin- ados, su sol amarillo, caleidos- copio de hojas de oro, y lágrimas que ríen.
El tiempo se detiene y cuando nadie maneja el aire,
una magia nueva se produce, una magia nueva,
una balsa nueva.

Yo no estoy aquí, sólo mi sonrisa me delata
pero yo miro desde todas partes a la princesa
que se mueve entre estrellas de corderoy azul
con la soltura de quien no tiene errores.

Ellos le hablan y la contestación
es sólo brillo de los ojos.
La princesa se da vuelta como un guante
y sigue sin adentro ni afuera.

Cuando la princesa habla, vos la oís en tu mente,
y el fauno se despierta y brilla una danza,
una danza roja, desconocida pero eterna.

martes, 27 de abril de 2010


Voy a salir a caminar solita sentarme en un parque a fumar un porrito y mirar a las palomas comer el pan que la gente les tira!
y reprimir el instinto asesino delante de un mimo o de un clown, hoy estoy down violento, down radical pero tengo aprendido el papel principal.
yo soy un loco que se dio cuenta que el tiempo es muy poco, yo soy un loco que se dio cuenta que el tiempo es muy poco
(a lo mejor resulta mejor así